Por Luis Antonio Merchán Parra
Todos hemos estado a la expectativa de esta nueva película de Marvel. Han surgido diversos interrogantes acerca de si mantendrá la línea de las anteriores películas de Spiderman, si incluirá nuevas novedades de Marvel, si responderá a puros intereses económicos de Disney, etc. Obviamente, el interrogante más importante tiene que ver con Peter Parker y MJ y Ned: ¿Peter les revelará la verdad acerca de lo que han olvidado?
No se preocupen que no haré spoilers innecesarios, pero quisiera decir varias cosas al respecto. Es una buena película. Como todas las de Spiderman (con Tom Holland como protagonista), logra mezclar el drama, la acción, la emoción y algo de humor. Como sello de Marvel, mantiene la continuidad del universo y genera las nuevas posibilidades de lo que planea realizar durante sus próximas producciones. En ese sentido, sin tener que hacer avances imprudentes, esta película ya crea el punto de conexión con lo que se viene en sus próximas películas y los personajes que va a integrar gradualmente para el renacimiento de esta franquicia. La pequeña crisis que generó el exagerado volumen de series y películas bajo la dirección creativa de Disney, los lleva a replantear en esta producción la idea de recuperar la imagen de un proceso más cuidado, continuo, articulado y mejor pensado, para satisfacción del espectador. Con esta película puede decirse que el público nuevamente juega un papel importante en la realización del universo Marvel.
Escenas fluidas, pequeños giros argumentales, nuevos personajes (quizá uno de ellos, un poco inesperado y que logró generar una notoria reacción emotiva en los asistentes), la relación de Peter con MJ y Ned (dejando una imagen en el auditorio de que es tratada con seriedad, relevancia y realismo; aunque conviene decir también, que en el momento en que se desarrolla este suceso hay un cambio notorio del ritmo narrativo), humor fresco y natural, música adecuadamente integrada con los sucesos, son los elementos que conducen a que el público se sienta satisfecho al final de la película.
Finalmente, cabe resaltar la espera de los espectadores al final de la película, a la expectativa de si, como en todas las anteriores versiones, se mantiene una escena final postcréditos. Conclusión: hay que verla, no es tiempo perdido esas 2 horas y 30 minutos.